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Vivir entre viñedos: una compra por pasión

Recurso 2

Si eres un apasionado del vino y de la enología, comprar una vivienda con viñedos puede ser una opción muy atractiva: así, no solo disfrutarás de una vivienda única, sino también de la posibilidad de crear y degustar tu propio vino.

Aunque la adquisición de una propiedad con viñedos puede denominarse una compra por pasión, puede llegar a convertirse en un negocio provechoso. La clave: el acompañamiento al comprador de viviendas de lujo, ya que solo un profesional altamente cualificado podrá indicarte qué terrenos son los más apropiados para tus preferencias.

Aunque este tipo de inversiones requieren de una gran reflexión previa, es habitual que la compra de un viñedo esté motivada por la pasión hacia el mundo de la uva. Si eres un amante de la enología y quieres dar el paso, Nacho García-Milla te ayudará en la búsqueda del terreno ideal para ti y tu proyecto

Vivir entre viñedos: más allá de comprar una casa de lujo

Una casa con viñedos tiene una serie de características que hacen que sea una vivienda singular y única. Cada vez son más las personas que se decantan por comprar viviendas próximas a la naturaleza o inmersas en ella y, una casa entre viñedos, es una gran opción si te encuentras en ese grupo. Especialmente si eres un amante del vino.

Comprar una casa que tenga un viñedo, además de un sueño, puede convertirse en un negocio. Por ello, es necesario elegir bien la zona y conocer los factores que influyen en la producción de vino, ya sea para consumo personal o comercial.

¿Qué supone adquirir una casa con viñedos?

Comprar un viñedo y, por lo tanto, invertir en vino es rentable en líneas generales por varias razones: se trata de un producto que ha sobrevivido a numerosos cambios y crisis mundiales (lleva presente en la historia de la humanidad desde aproximadamente el 6.000 a.C.), su consumo se ve incrementado cada año y, además, aumenta su valor con el paso del tiempo.

Se trata de una inversión a largo plazo y, en caso de que sea la primera vez que pones en marcha un proyecto vitivinícola, es aconsejable tener buenos conocimientos del sector y del procedimiento si quieres controlarlo todo por tu cuenta. Si no, es recomendable que te rodees de profesionales y expertos que te ayuden a tomar las decisiones correctas.

Además, también debes tener en cuenta que los factores como el terreno o el clima condicionarán el tipo de vino que vas a producir. Cada viñedo cuenta con un conjunto único de factores naturales que condiciona la producción y le aporta ciertas cualidades. Esto recibe el nombre de terruño y algunos de sus condicionantes son el clima, el tipo de suelo, su capacidad de drenaje, si el viñedo se encuentra en pendiente o no, la altitud, etc.  

Las mejores zonas en España donde encontrar una casa entre viñedos

En España el mercado vinícola es uno de los más importantes en la economía nacional y existen determinadas zonas que son, por excelencia, las mejores para comprar una casa entre viñedos. Entre ellas se encuentran:

Castilla León

Los vinos de Castilla y León tienen algo en común: el río Duero. Numerosos viñedos beben en su cuenca y han dado lugar a varias de las Denominaciones de Origen más reconocidas del país.

Aunque consta de numerosas D.O., vamos a centrarnos en dos de las más importantes. 

Denominación de Origen Ribera del Duero

Ribera del Duero es una denominación de origen a la que se acogen viñedos localizados en Castilla y León, dentro una franja de la cuenca del río Duero, situada en la confluencia de las provincias de Soria, Burgos, Segovia y Valladolid.

Son vinos fundamentalmente tintos, aunque también existen rosados. La variedad de uva más característica es la Tempranillo, la cual constituye más del 90% de la producción. En total, no menos del 95% de la uva debe ser Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec, aunque las uvas Garnacha y Albillo también están permitidas.

Denominación de Origen Rueda

Es una de las más clásicas y conocidas. Esta D.O. se extiende desde las riberas del Duero en Valladolid hasta el norte de Segovia y de Ávila.

La variedad de uva más importante es la Verdejo, seguida por la Sauvignon Blanc, la Viura y la Palomino Fino. Para los tintos se admiten la variedad Tempranillo, la Merlot, la Garnacha y la Cabernet Sauvignon.

Denominación de Origen Toro

Conocidísima y muy prestigiosa. La comarca de Toro, en Zamora, tiene una marcada tradición vinícola.

Las variedades de uvas que se trabajan en esta región son la Tinta de Toro, Tempranillo. Garnacha Tintorera, Verdejo y Malvasía Castellana o Doña Blanca.

 La Rioja

Los vinos de La Rioja poseen una gran aptitud para el envejecimiento, lo que los vuelve aún más valiosos. Esta región vitivinícola se extiende a ambos lados del río Ebro y en ella podemos distinguir tres zonas de producción: Rioja Alta (municipios de La Rioja y de la provincia de Burgos), Rioja Baja (municipios de La Rioja y de Navarra) y Rioja Alavesa (municipios de la provincia de Álava, País Vasco).

 Denominación de Origen Rioja

Es, probablemente, la Denominación de Origen española más conocida y de sus bodegas sale en torno al 40% de la producción de vino del país. Además de abarcar dicha comunidad autónoma, también se extiende por el norte de Castilla y León, Navarra y País Vasco.

Las uvas admitidas son la Tempranillo, Mazuelo, Graciano, Maturana y Garnacha para los tintos, y Malvasía, Viura y Chardonnay, así como las variantes blancas de Tempranillo, Garnacha y Maturana, para los blancos.

Castilla La Mancha

Castilla La Mancha posee varias Denominaciones de Origen, entre las que destacan la Denominación de Origen La Mancha y la D.O. Valdepeñas. Ambas son las que ocupan una mayor cantidad de terreno y las más reconocidas a nivel internacional.

Para los vinos que no llegan a obtener la Denominación de Origen, Castilla La Mancha posee una categoría llamada Vinos de Pago; estos son caldos de calidad que, bajo esta etiqueta, garantizan la procedencia de las uvas y sus características específicas.

Denominación de Origen Valdepeñas

Los vinos con D.O. Valdepeñas son de los más importantes y reconocidos a nivel internacional, además de estar a la cabeza, junto con otras denominaciones, en volumen de ventas y penetración de marca dentro del mercado español.

La zona de producción se localiza entre los municipios de Valdepeñas, San Carlos del Valle, Moral de Calatrava, Torrenueva, Santa Cruz de Mudela, Alcubillas y parte de los términos municipales de Montiel, Granátula de Calatrava, Torre de San Juan Abad y Alhambra.

Las variedades de uvas blancas admitidas son Macabeo (o Viura), Sauvignon Blanc, Airén, Chardonnay, Moscatel del grano menudo y Verdejo. Las tintas que se contemplan son Garnacha, Syrah, Tempranillo (o Cencibel, Tinto Fino), Merlot, Petit Verdot y Cabernet Sauvignon. 

Galicia

Galicia es tierra de vinos y contempla cinco Denominaciones de Origen: la D.O. Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras, Monterrei y la más reconocida, Ribeira Sacra. Un eslabón por debajo están las Indicaciones Geográficas Protegidas, que se otorgan a los caldos de alta calidad que no optan a las Denominaciones de Origen.

Denominación de Origen Ribeira Sacra

Esta D.O. se reparte entre las subzonas de Quiroga-Bibei, Amandi, Ribeiras do Miño, Chantada y Ribeiras do Sil y cada una otorga una peculiaridad diferente al vino por las características de los terrenos.

Las variedades de uvas tintas preferentes son Merenzao, Caiño Tinto, Sousón, Tempranillo, Mencía y Bracellao, aunque también están autorizadas la Mouratón y la Garnacha Tintorera. Las uvas blancas preferentes son Torrontés, Treixaura, Albariño, Godello, Loureira y Dona Branca.

Andalucía

En Andalucía destaca especialmente la zona de Jerez como productora de vino, comprendida en el triángulo geográfico formado por las localidades de Sanlúcar de Barrameda, Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María. Encontramos dos Denominaciones de Origen: Jerez-Xérès-Sherry  y Manzanilla- Sanlúcar de Barrameda.

Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla – Sanlúcar de Barrameda

Aunque son muchos los vinos que se cultivan en esta zona, no todos entran dentro de estas Denominaciones: para ello, tanto los métodos utilizados como el tipo de vino obtenido deben acogerse a lo recogido por el Reglamento. El viñedo también tiene que estar dentro de la zona geográfica delimitada o tampoco podrá obtener su Denominación de Origen.

Las variedades de uvas utilizadas para estas Denominaciones son la Palomino, la Pedro Ximénez y la uva Moscatel. Los tipos de vino que se obtienen como resultado son la Manzanilla, el Fino, el Amontillado, el Oloroso, el Palo Cortado, el Moscatel y el Pedro Ximénez.