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Las 6 claves que hacen que una vivienda se considere de lujo

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El término “vivienda de lujo” se ha extendido tanto en los últimos años que su significado ha llegado a perder su esencia original y exclusiva, para dar paso a conceptos en los que la extravagancia y lo excesivo muchas veces se hacen con todo el protagonismo.

¿Cuáles son las características que definen una vivienda de alta gama?

El lujo, más que un concepto, es un objeto o servicio que se ofrece con excelentes estándares de calidad y a precios elevados, bien sea por la calidad de sus acabados o por el mimo que requiere su fabricación. En el caso de las viviendas, la exclusividad puede venir dada por varios factores: la ubicación, el espacio, las áreas de ocio e incluso el nivel de privacidad y seguridad.

1. Una ubicación privilegiada

El primer requisito que debe cumplir una vivienda de lujo es el de tener una ubicación privilegiada. Para algunos puede ser en medio de la ciudad y para otros en un paraje remoto o en una playa paradisiaca, dependiendo del uso que vaya a darse a la vivienda (residencia habitual o casa de verano), los gustos y las necesidades del comprador.

La ubicación también condiciona que la casa sea o no considerada “de alta gama”. Aunque el inmueble esté reformado con materiales de primera calidad y acabados impecables, si no está situado en un barrio considerado “de lujo”, la vivienda nunca lo será tampoco.

2. Materiales de fabricación de alta calidad

Otro aspecto muy importante es que los acabados del inmueble deben ser también de lujo: deben emplearse en su construcción maderas nobles, mármoles de importación, sanitarios y cocinas de diseño, electrodomésticos de gama alta y, además, deben incorporarse los últimos avances en tecnología y domótica, para hacer la vivienda confortable y equipada con todos los servicios. Al fin y al cabo, lo que caracteriza el lujo es el esmero con el que se combinan los materiales para lograr un ambiente original, acogedor, sobrio e impactante.

En este sentido, los gustos varían según el comprador, pues no buscan lo mismo los clientes rusos o chinos que los centroeuropeos o americanos. “Está muy relacionado con la cultura del comprador”, asegura Nacho García-Milla, profesional con más de veinte años de experiencia en el sector.

3. Privacidad

La privacidad es una de las características más reclamadas por los compradores. Una casa en una zona residencial, rodeada de otras viviendas, debe cumplir determinadas características para salvaguardar la privacidad de los propietarios con respecto a sus vecinos y posibles intrusos. Si se trata de un piso de alta gama, ubicado en plena ciudad, también debe cumplir este requisito, teniendo, por ejemplo, un acceso independiente a la vivienda.

4. Los servicios disponibles

Tanto si se trata de una casa situada en una zona residencial como si hablamos de un piso, ambos deben cumplir con determinados requisitos en cuanto a servicios se refiere.

En el caso de los apartamentos, áticos y lofts de lujo, contar con un empleado o varios en la portería las 24 horas del día es un imprescindible. Otros servicios adicionales suelen ser gimnasio privado, piscina, amplias zonas comunes perfectamente cuidadas…

En el caso de las viviendas en barrios residenciales los nuevos inquilinos deben contar, además, con que han de aportar un valor añadido para la comunidad de vecinos. En Estados Unidos, por ejemplo, hay muchos barrios residenciales de lujo, en los que para poder entrar a vivir debes ser admitido por la comunidad de vecinos que habitan en él.

5. La distribución interior

El tamaño no importa cuando se habla de lujo. Se suele asociar el término con palacios y viviendas de miles de metros cuadrados, pero lo cierto es que también existen inmuebles de alta gama pequeños. Todo depende del gusto y del estilo de vida del comprador a la hora de adquirir la vivienda.

Lo que sí hay que tener en cuenta es la distribución interior de la vivienda de lujo: las estancias deben ser, preferiblemente, amplias y deben estar bien proporcionadas. Cada dormitorio debe estar equipado con su baño independiente y, en el caso de la habitación principal, se distribuye en el mismo espacio un vestidor y un baño en suite. Además, como normalmente sus propietarios tienen personal de servicio, también necesitan de habitación con office.

6. El precio marca la calidad

Un millón de euros es la barrera psicológica que marca el precio de partida para una vivienda de lujo, aunque existen diferentes categorías. Las casas que superan los 5.000.000 €, pertenecen a lo que se conoce como el sector de ultralujo.

Más que el precio final de la vivienda, hay que valorar el precio del metro cuadrado, que suele variar en función de la ubicación del inmueble. En este sentido, en ciudades como Madrid o Barcelona el precio del metro cuadrado es superior que en el resto de las ciudades españolas o en destinos de costa. A partir de los 4.000€/m² y los 750.000€ suele ser el precio mínimo, pero estos valores no son absolutos: lo que define el lujo es la zona y el edificio.

En la valoración del lujo influye la calidad de la vivienda, más que el precio. “Puede ser un piso de 50 metros cuadrados con una sola habitación y tener un precio de 400.000 euros porque incluye servicio de concierge, por ejemplo.

Sobre Nacho García-Milla Real State

El “Nacho García-Milla Real Estate” es un nuevo perfil profesional que acompaña al comprador en todo el proceso. Entiende no solo sus necesidades con relación al activo inmobiliario, sino también con respecto al estilo de vida y las necesidades de sus futuros residentes, ofreciéndoles un acompañamiento integral tanto en lo profesional como en lo personal.

Nacho García- Milla, creador de este concepto y profesional con años de experiencia en el sector, tiene claro que “hay tantas casas como formas de vivir; que es necesario que ella se adapte a ti, y no al revés”.